EVANGELIO DE HOY
¡El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante! (Juan 15, 1-8)
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador.
A todo sarmiento mío que no da fruto lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto.
Vosotros ya estáis limpios por las palabras que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros.
Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.
Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada.
Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden.
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará.
Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos».
¡Palabra del Señor!
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Reflexión para los más pequeños: Jesús es fruto y abundancia 🕊️❤️🔥
Jesús nos enseña que nuestra vida pierde fuerza y sentido cuando nos alejamos de Él.
Por eso nos pide permanecer en su lado cada día: escuchando su Palabra, rezando y obedeciéndole.
Las dificultades y momentos de “poda” no son para hacernos daño, sino para limpiarnos y ayudarnos a dar más fruto. Es señal de que Dios nos está preparando para algo hermoso y abundante.
Oración:
¡Madre de Dios y Madre nuestra!
Ayúdanos a dejarnos formar por Jesús.
Que el fruto bueno venga por sí solo en nuestra vida. 🌿🙏
¡Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío! ❤️🔥