ASUNCIÓN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARIA
Al final de su vida en la tierra, la Virgen María, Madre de Jesús, fue llevada por Dios al cielo en cuerpo y alma.
No quedó su cuerpo en la tumba.
Dios la subió completa, como una gran fiesta de amor, porque Ella había sido siempre fiel, humilde y llena de gracia.
Desde el cielo, María sigue siendo nuestra Madre.
Nos mira, nos cuida y nos espera.
Su Asunción es un hermoso signo de esperanza: nos recuerda que un día Dios también quiere llevarnos a vivir con Él para siempre.
Por eso hoy celebramos con alegría:
¡María está en el cielo, y nos invita a seguir su camino de fe y de amor!
Oración:
¡Madre de Dios y Madre nuestra!,
tú que fuiste llevada al cielo en cuerpo y alma, enséñanos a confiar en Dios y a esperar con alegría la vida eterna. Ruega por nosotros. Amén. 🙏🌸📿