EL DETENTE ❤️
¿De dónde viene?
Hace muchos años, en el siglo XVII, Jesús mostró su Sagrado Corazón a Santa Margarita María de Alacoque, una religiosa francesa.
Le pidió que hiciera imágenes de su Corazón lleno de amor.
Algunas imágenes eran grandes para las casas.
Otras eran pequeñas para llevarlas encima, cerca del corazón.
Jesús quería que fueran un signo de amor y protección.
Santa Margarita las llevaba con ella y enseñaba a otras hermanas a hacer lo mismo.
Más tarde, otra religiosa llamada Ana Magdalena Rémuzat ayudó a que esta devoción se extendiera.
En 1720, durante una gran peste en Marsella (Francia), repartió muchos pequeños Detentes por la ciudad. Muchas personas confiaron en el Corazón de Jesús y recibieron consuelo y protección.
Desde entonces, el Detente se difundió por muchos países.
¿Por qué se llama “Detente”?
Porque significa:
✨ “Detente, el Corazón de Jesús está conmigo.”
Es como decir:
“Al mal, al miedo y al peligro… ¡detente! Porque confío en Jesús.”
En tiempos de guerra y enfermedad, muchas personas lo llevaron con fe. Incluso algunos soldados lo llamaban “detente bala”, porque creían que el Corazón de Jesús los protegía.
¿Es algo mágico?
No. 💗
El Detente no es un amuleto.
Es un recordatorio de que Jesús nos ama y nos cuida.
Nos recuerda sus promesas:
Él es nuestro refugio, nuestra paz y nuestra fuerza.
Cuando llevamos un Detente, estamos diciendo con el corazón:
✨ “Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.”
Un pequeño signo…
pero un gran acto de amor y confianza. 💖