Jesús se le apareció varias veces y le mostró su Corazón ardiendo de amor, coronado de espinas y con una cruz encima. Le dijo:
«Mira este Corazón que tanto ha amado a los hombres y que no ha recibido de la mayoría más que ingratitud… He aquí el Corazón que tanto ha amado a los hombres».
«Mira este Corazón que tanto ha amado a los hombres y que no ha recibido de la mayoría más que ingratitud… He aquí el Corazón que tanto ha amado a los hombres».
y que no recibe más que ingratitud.
Tú, al menos, consuélame».
Tú, al menos, consuélame».
Y le hizo 12 promesas famosísimas a quienes le honren (especialmente los primeros viernes de mes y la Hora Santa).
