12 de octubre:Día de la Bienaventurada Virgen del Pilar y Día de la Hispanidad
Hace casi dos mil años, el apóstol Santiago recorría las tierras de España predicando el Evangelio. Llegó a Zaragoza y se sentía cansado y un poco desanimado.
Una noche, junto al río Ebro, se le apareció la Virgen María. Ella aún vivía en Jerusalén, pero por un milagro vino a consolarlo. Se posó sobre una columna de jaspe (el Pilar) y le dijo con cariño:
—Santiago, no te desanimes. Sigue predicando. Esta columna quedará aquí como signo de mi presencia y de mi protección.
Santiago construyó una pequeña capilla alrededor de aquella columna. Años después, sus restos llegaron a Galicia, y nació el Camino de Santiago: esa ruta de fe que millones de peregrinos recorren hasta hoy, recordando al apóstol que la Virgen animó en Zaragoza.
Desde entonces, el Pilar es el lugar más querido de Aragón, y el Camino une a quienes siguen los pasos de Santiago bajo la mirada de su Madre.
Cada 12 de octubre se celebra el Día de la Hispanidad, fiesta de la cultura, la lengua y la historia compartida entre los pueblos hispanos. Es también la fiesta de la Virgen del Pilar, patrona de la Hispanidad. Por eso, en muchos lugares se unen ambas celebraciones: la de la Virgen y la de la comunidad hispana, renovando el recuerdo de fe y de unidad.
María es una aparición sencilla, llena de consuelo y esperanza.
¡Gracias, Santa Madre de Dios, por estar siempre a nuestro lado para inspirarnos, fortalecernos y ayudarnos a que se cumplan en nosotros los planes de Dios.
Gracias, Santa Madre, por ayudarnos a seguir un camino santo que nos lleva a encontrarnos con Jesús en el alma!
¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía! (Salmo 133:1)